Como buena parte de los grandes equipos del mundo, a Barcelona no le gusta que otros se lleven a las grandes joyas. Por eso, su política de contratación alcanza límites que hasta hace no demasiado hubieran parecido exagerados. El equipo catalán busca asegurarse que los cracks no se escapen.

En la lista de jugadores que Barcelona tiene en la mira está el colombiano Yerry Mina, que se lució con su selección con un cabezazo impresionante y una actuación que dejó a algunos -que no lo conocían- con la boca abierta. El equipo español tiene una opción de compra por 9 millones de euros que se podrá utilizar sólo en julio del 2017. El acuerdo se realizó hace sólo unos meses, cuando el defensor central pasó a Palmeiras desde Independiente Santa Fe. El jugador tiene contrato hasta 2021 y, si Barcelona no hace uso de la opción, su cláusula de rescisión será de 30 millones.

La estrategia de Barcelona es simple: no incorpora jugadores sin antes hacerlos pasar por varias pruebas de que están para lucir la camiseta azulgrana. En un principio, la idea inicial del club es hacer algo similar que con el brasileño Marlon es decir: (foguearlo desde el mismo club y no cederlo a otros equipos). Luego el colombiano, central muy rápido, de 1,93 y buen juego por abajo, pasó al fútbol brasileño.

El caso de Marlon podría aplicar al futuro de Mina en Barcelona. El brasileño, que ya tiene los papeles en regla, no fue convocado todavía al primer equipo, pero tiene perspectivas para hacerlo. Si juega cinco partidos, se renovará su contrato automáticamente. Con el colombiano pasa algo similar: lo quieren seguir de cerca para evitar que el nuevo Marquinhos no cueste 60 millones de euros.

Por otra parte, las relaciones de Palmeiras y Barcelona son excelentes, por lo que en un principio no hay trabas para que el colombiano madure lo que sea necesario para dar el gran salto.

Sponsored Links You May Like

Artículos Relacionados